Propósito

La intención de este blog no es otro más que invitar al lector aconcederse a sí mismo 1 minuto … para escucharse.  Detenerse unos instantes para tratar de comprender qué subyace tras nuestras emociones nos ayudarían sin lugar a dudas a un estilo de vida más estable y sosegado.

La EMOCIÓN es un estado anímico que se caracteriza por una gran actividad orgánica, producto de sentimientos, ideas o recuerdos, y que puede traducirse en gestos, actitudes, risa, llanto, etc.  Podría decirse que se conciben como un comportamiento cuyo origen procede de causas internas y externas.

La intensidad emocional varía de un individuo a otro. Cuanto  más intensa sea la emoción, más influenciada se verá su conducta.

En 1880, William James formuló la primera teoría moderna de la emoción. Prácticamente al mismo tiempo un psicólogo danés, Carl Lange, llegó a las mismas conclusiones diciendo que los estímulos provocan cambios fisiológicos en nuestro cuerpo y las emociones son resultados de ellos.

Las emociones suelen ir siempre acompañadas de reacciones somáticas, entre las que podemos mencionar las alteraciones en la circulación, cambios respiratorios o secreciones glandulares. El encargado de regular estos aspectos fisiológicos de las emociones es el Sistema Nervioso.

Se puede señalar que las emociones son fuerzas poderosas que prevalecen sobre la razón y son dueñas de nuestros comportamientos. Pueden depositarse en el subconsciente y permanecer en letargo hasta que en un momento concreto de la vida, desencadenado por alguna vivencia o experiencia, traumática o no, despiertan con todo su poder en forma de rabia, depresión, frustración…

A la mayoría de las personas en la sociedad occidental no se nos enseña a abordar de forma efectiva las llamadas emociones negativas y por ello no sabemos gestionarlas cuando aparecen.  La ira, por ejemplo que va de la mano de la frustración, resulta difícil de controlar y a menudo suele expresarse con toda su crueldad haciendo daño a los demás de forma  bien verbal como física.

No le concedemos la importancia necesaria a ese daño verbal que las palabras pueden causar. Según Brad Hunter en “El Poder Curativo de la palabra” dice que la palabra, junto con el poder de la vibración es capaz de crear, sanar y también destruir. Cuando focalizamos nuestra mente en algo y le añadimos el sentimiento, la emoción crea una energía capaz de dinamitar no sólo a quien va dirigida esa palaba sino a nosotros mismos también. Deberíamos cuidar más lo que decimos.

El autocontrol es un ejercicio no aprendido que aporta equilibrio en todos los aspectos de la vida.

La gran mayoría de las personas siente vergüenza por sus emociones negativas, las considera como debilidades y por ello tratan de rechazarlas, ocultarlas y reprimirlas, que es lo que nos han enseñado.  Craso error. El hecho de negarlas no evidencia su inexistencia y se acumulan incrustándose en nuestros órganos internos, músculos e incluso en nuestra psique.

Tanto la salud como la enfermedad son conceptos que se refieren a un estado de salud y no a órganos o partes del cuerpo.

Hablando ya de paso de enfermedades…  sepamos antes como definir la salud.

SALUD: Es la capacidad de un organismo para responder adecuadamente a una amplia gama de desafíos que nos permite garantizar el mantenimiento del equilibrio y de la integridad.

Conociendo un poco los orígenes o las causas de nuestras emociones, aprendemos a escucharnos y lo que es más importante… a respetarnos.

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